28/04/2005

Descubierto un macro-fraude en los exámenes del permiso de conducir

     

    La Operación se salda con la detención de sus 24 máximos responsables y la puesta a disposición judicial de otras 60 personas en 19 provincias

    La red podría haber conseguido poner en circulación cerca de 12.000 permisos fraudulentos

    Mediante orden judicial la Guardia Civil tiene previsto de forma coordinada la clausura más de 100 autoescuelas

 

La Guardia Civil en la denominada Operación “CHULETA” desarrollada en 19 provincias, ha puesto al descubierto un fraude en la obtención de permisos de conducir, tiene previsto la clausura mediante orden judicial de más de 100 autoescuelas y han sido puestas a disposición judicial hasta el momento de un total de 84 personas, entre ellas los 24 máximos responsables de la organización.

La mayoría de los involucrados son dueños de autoescuelas y formaban una red dedicada a facilitar las respuestas y los ejercicios para la obtención de los permisos de conducir en todas sus categorías, incluyendo los que habilitan la conducción de vehículos dedicados al transporte de materias peligrosas.

Inicio de la Operación

La operación se inició el pasado mes de mayo, cuando la Guardia Civil detectó en la Ciudad Autónoma de Ceuta, una serie de irregularidades en los exámenes teóricos para la obtención de los permisos de conducir.

Investigaciones posteriores permitieron poner al descubierto que los alumnos obtenían las respuestas de los exámenes mediante el empleo del teléfono móvil, consistente en la realización de un número determinado de “toques” en función de las respuestas correctas.

Seguidamente, se descubrió que en este fraude se había cometido en otras 18 provincias: Sevilla, Valencia, Alicante, Cádiz, Granada, Córdoba, Jaén, Girona, Barcelona, Ourense, Pontevedra, León, Cantabria, Madrid, Ciudad Real, Soria, Albacete y La Rioja.

Más adelante, establecido un seguimiento y control para determinar los posibles responsables de los fraudes, la Guardia Civil pudo comprobar la existencia de un importante número de personas implicadas, entre los que se encontraban dueños y empleados de autoescuelas que facilitaban las respuestas tras el pago de importantes cantidades de dinero, que oscilaban entre 1.200 y 3.000 euros, dependiendo de la importancia del permiso o licencia a obtener.

En una primera valoración los investigadores calculan que la organización podría haber facilitado la obtención de unos 12.000 permisos de conducir de forma fraudulenta, con lo que podrían haber obtenido unas ganancias superiores a los 24 millones de euros.

Balance de la operación por provincias

Albacete: 2 auto-escuelas y un registro domiciliario

Alicante: 7 auto-escuelas y un registro domiciliario

Barcelona: 41 auto-escuelas

Cádiz: 2 auto-escuelas

Girona: 6 auto-escuelas

León: 2 auto-escuelas

Madrid: 1 auto-escuelas

Ourense: 3 auto-escuelas

Pontevedra: 2 auto-escuelas

Cantabria: 3 auto-escuelas

Sevilla: 14 auto-escuelas y un registro domiciliario

Soria: 2 auto-escuelas

Valencia: 17 auto-escuelas y 8 registros domiciliarios

Ciudad Real: 1 registro domiciliario

Córdoba: 1 registro domiciliario

Jaén: 1 registro domiciliario

Granada: 1 registro domiciliario

La Rioja: 1 registro domiciliario

En total se encuentran involucrados más de un centenar de personas, la mayoría de ellos son dueños de autoescuelas y los 24 detenidos figuran como intermediarios y captadores, y se tiene previsto la clausura por orden judicial de más de 100 autoescuelas.

Además han sido intervenidos más de 500 ordenadores, en los que se han confiscado numerosos exámenes originales y plantillas, así como 300.000 euros en metálico.

“Modus Operandi”

La organización estaba perfectamente jerarquizada y estaba compuesta por cabecillas, captadores, intermediarios y clientes. Los primeros, eran los que conseguían los ejercicios originales y las plantillas de los exámenes.

Uso del teléfono móvil

Una de las formas para conseguir el permiso pasaba por el uso del teléfono móvil. El opositor, una vez en el interior del aula, y al ver el examen teórico que le correspondía, contactaba con la organización para que le facilitasen las respuestas.

Para ello, identificaba el test con uno de los números de referencia del examen. Posteriormente y con el teléfono móvil oculto y mediante el empleo de “toques”, participaba al “contacto” cuál era su número de examen.

Por ejemplo, si el número de referencia del examen era el 121, enviaba un tono, seguido de una pausa, después dos tonos, otra pausa y otro tono.

Posteriormente, el contacto de la organización, que disponía de todas las plantillas, reproducía otra llamada para comenzar a pasar las respuestas.

De esta manera el opositor tras recibir la llamada y con el aparato en modo “silencio y en vibración”, comenzaba a recibir una serie de llamadas sucesivas, y con estas se iban identificando las respuestas en función de las vibraciones.

Un tono o vibración correspondería con la respuesta A del examen, dos vibraciones a la B y tres a la C. De esta forma iba obteniendo, una por una, todas las respuestas del examen.

Los ejercicios se diferenciaban según su modalidad, correspondiendo el de 12 respuestas para el permiso B, 16 para el específico y 32 para el de mecánica.

Otra de las modalidades consistía en preparar a los examinantes ante un número reducido de test y de los que se sabía previamente que correspondían a los exámenes y a los días y lugares elegidos para el examen.

Algunos de estos ejercicios eran en la modalidad de examen en inglés o valenciano, con lo que se reducía el número de probabilidades en la modalidad de exámenes y formularios.

Perfil de los examinados

La mayoría de las personas examinadas eran de bajo nivel cultural, algunos de ellos no sabían leer ni escribir.

Un segundo grupo serían aquellos, que disponiendo de estudios tenían poco tiempo para poderse examinar. Para ello, contactaban con la organización y ésta les facilitaban 2 ó 3 test para estudiarlos hasta aprobar.

Algunas de estas personas llegaban a la organización a través de los captadores, que eran los que, con sus coches, los llevaban hasta la ciudad elegida para hacer los ejercicios.

También se ha descubierto que algunos de estos opositores se apoyaban en el uso de programas informáticos creados para contestar acertadamente las respuestas de los exámenes que la organización preparaba en la red de auto-escuelas involucradas.

Las investigaciones han sido llevadas a cabo por efectivos de la Unidad de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Ceuta y de la IV Zona con sede en Sevilla.

La operación continúa abierta por lo que no se descartan nuevas intervenciones.

Las diligencias y detenidos pasarán a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Ceuta.

Existen imágenes del operativo y una reconstrucción del “modus operandi” descubierto por la Guardia Civil.

Para la obtención de estas imágenes y ampliación de cualquier otra información puede solicitarse a la Oficina de Periférica de Comunicación de la Guardia Civil en Sevilla, teléfono 954 231 901.


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